Frustración, inseguridad, miedo, baja autoestima… son algunos de las trastornos emocionales provocados por la actual crisis. El Rolfing puede ayudarnos a mejorar nuestra calidad de vida aportándonos mayor confianza y capacidad para manejar los cambios.

Nuestro estado de salud se ve afectado cuando algo nos preocupa. Estamos alterados, respiramos mal, tensamos la musculatura… A la larga, esta situación de desequilibrio puede pasarnos factura. Y es que nuestro cuerpo es flexible y se deja moldear por los factores externos de una situación adversa, ya sea económica, laboral, emocional…

Diríamos que el cuerpo que usamos está condicionado por la manera en que lo habitamos. Cada actitud, cada pauta de movimiento, cada preocupación que acontece en nuestro interior sumado a todo lo que ocurre a nuestro alrededor deja huella en nuestra estructura corporal y termina por desalinearla, por desequilibrarla. Y en situaciones de crisis como la que estamos atravesando, la tensión y el estrés pueden agravar considerablemente dicha inestabilidad.

Las sesiones de Rolfing se centran precisamente en liberar esas restricciones que nuestro cuerpo alberga haciendo que recupere el equilibrio perdido. Mediante una serie de masajes y presiones profundas sobre el tejido conectivo o fascia, el rolfer profesional busca alinear nuestro cuerpo con la fuerza de la gravedad. De esta forma, la persona experimenta un cambio en su estructura corporal, se siente más erguida, más estable, más sólida. Esto conlleva un cambio positivo en su forma de afrontar la realidad que le rodea. Se siente con más confianza, seguridad y soltura para abordar los problemas y preocupaciones que le aquejan.

Y es que, además de tratar las molestias físicas, el Rolfing mejora también la calidad de vida de las personas, su actitud, su capacidad de tomar decisiones y de enfrentarse al estrés. El rolfer sabe que estamos hechos de nuestras emociones, actitudes, creencias y patrones de comportamiento, así como de nuestro ser físico. Todos están relacionados. Alineando la estructura física de las personas, esta terapia descubre al individuo potencial que llevamos dentro. A menudo, los clientes notan cambios positivos en ese sentido, indicando menos estrés, mayor confianza en sí mismos y una mayor capacidad para manejar los cambios de la vida.

Destacado:

Rolfing es una terapia muy aconsejable. Tiene efectos positivos a largo plazo que ayudan a mejorar las aptitudes físicas y nuestra calidad de vida.