Método Rolfing
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¿Qué es el método Rolfing?

El Rolfing es un método de terapia manual que a través de manipulaciones profundas del tejido conectivo y la reeducación del movimiento, busca recuperar el equilibrio natural del cuerpo, teniendo en cuenta la fuerza que ejerce la gravedad sobre nosotros.

Todo ello se observa en una mejora de la postura y el aspecto físico, alivio de tensiones y dolores, aumento de la estabilidad, la flexibilidad y el bienestar corporal global

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    El Rolfing se caracteriza por dos aspectos entrelazados que no solemos encontrar en ninguna otra práctica somática
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    El Método Rolfing es una terapia de evolución cuyos beneficios tienen una carácter principalmente preventivo
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    El Método de Integración Estructural o Rolfing debe su nombre a la doctora estadounidense Ida P. Rolf
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¿Quienes somos?

La Asociación Española de Rolfing (AER) es una entidad creada como grupo de referencia nacional para los profesionales acreditados por el Rolf Institute of Structural Integration. Sólo dichos terapeutas oficiales pueden impartir el Método Rolfing y Rolfing Movimiento, ofreciendo así una garantía de seriedad y profesionalidad en sus prácticas.

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Con el Método Rolfing se consigue una alineación más natural y una interacción más fluida entre nosotros y la fuerza de la gravedad. De esta forma, el cuerpo adopta una postura erguida y los movimientos se vuelven más gráciles y armónicos. Por ello, el método Rolfing es muy recomendable para practicantes de disciplinas físicas y trabajos corporales como bailarines, actores y practicantes de Tai-Chi, yoga o Pilates.

Deportistas de élite lo han probado y confirman una mejora evidente en su rendimiento. Los cambios y mejoras se traducen en movimientos más eficientes, prevención de lesiones y mejor recuperación de las mismas,  disminución de la fatiga, recuperación de la elasticidad y aumento de la motivación y la concentración.

Así mismo se aconseja en trabajadores que tienen que mantener posturas más estáticas, cómo músicos o personas que trabajan frente a un ordenador.

También se aplica junto a enfoques de psicoterapia, psicoanálisis, bionergética o terapia Gestalt, siendo de gran ayuda en técnicas de meditación. Además es un excelente complemento con otros métodos como pueden ser osteopatía, acupuntura, homeopatía, etc.

El Método de Integración Estructural o Rolfing debe su nombre a la doctora estadounidense Ida P. Rolf (1896 - 1979). Graduada en el Barnard College de Nueva York con tan sólo 20 años e investida Doctora en Bioquímica por la Universidad de Columbia (EE UU), desarrolló parte su trabajo en el renombrado Instituto Rockefeller de Investigación Médica de Nueva York. Allí se especializó en el estudio del tejido conectivo para más tarde ampliar su bagaje profesional estudiando Matemáticas, Física y Medicina Homeopática.

Poco dispuesta a aceptar las limitaciones de la medicina de su tiempo, amplió su aprendizaje médico con materias que incluían la Osteopatía o la Quiropraxia y disciplinas mentales como el Yoga y el Estudio de la Conciencia de Korzybski. Todo ello le aportó una comprensión nueva y profunda del cuerpo humano cuyas investigaciones desembocaron en el desarrollo del Método de Integración Estructural, más conocido como Rolfing.

El Rolfing se caracteriza por dos aspectos entrelazados que no solemos encontrar en ninguna otra práctica somática:

La adaptación adecuada del cuerpo a la gravedad, que va a generar como resultado; más equilibrio físico, mayor cualidad de movimiento, mayor fluidez y una gracia, que en conjunto proporcionan una sensación global de bienestar.
El órgano principal de la estructura corporal y al que se dirigen las técnicas empleadas por Rolfing, son las fascias.

Las fascias se moldean en función de su relación en interdependencia con la gravedad. Bajo este principio, una buena adaptación de las fascias permite que la gravedad influya positivamente en el cuerpo, aportándole más economía del movimiento y un mayor ahorro energético.

Para Ida Rolf existe un alineamiento óptimo más natural para cada persona, que le permite interaccionar mejor con la gravedad y con ello mejorar su bienestar general.

La importancia de la gravedad

La gravedad, sin pretender aclarar su significado desde el punto de vista de la física, es una experiencia corporal que nos acompaña a lo largo de toda nuestra vida. Es el influjo que la Tierra tiene sobre los cuerpos y es la constante, respecto a la cual debemos equilibrarnos. La gravedad nos permite movernos con libertad si le dejamos que una parte actúe de punto estable, fijando la referencia para el movimiento, así nuestro cuerpo se podrá expandir en el espacio sin perder su estabilidad y organización adecuada.

La importancia de la gravedad es tan grande que, para el Rolfing, es el componente clave y fundamental para que un cuerpo que cambie y se organice mejor, pueda mantener este cambio. Porque si el cuerpo cambia en referencia a las demandas de la gravedad, el organismo, que posee órganos especializados para captar y reaccionar a este campo gravitatorio, podrá organizarse a sí mismo de forma natural y sin esfuerzo, permitiendo que la gravedad lo moldee y actúe en su beneficio, y no deformándolo cada día más; como es el caso de los cuerpos mal organizados, con los hombros encogidos, la cabeza adelantada, la espalda plana o excesivamente encorvada, etc. que por experiencia sabemos que con la edad empeoran.

La relación con la gravedad no ha sido buena para el ser humano en la posición erecta, ya que la verticalidad de su postura, ha exigido a la estructura corporal una nueva organización en el espacio; adecuada al campo gravitatorio, para que el cuerpo se pueda mover sin perder su estabilidad y equilibrio sobre dos pies. Es por tanto, un proceso evolutivo en desarrollo. Además, nuestro modo de vida, los muebles que utilizamos y las actividades repetitivas que realizamos contribuyen cada día más a la ineficiencia de nuestra organización postural. El Rolfing es una ayuda para facilitar este proceso en la evolución, y mejorar esas desviaciones de la economía y buena relación con el suelo, para conseguir una estructura sana y moldeable.

Propiedades de la fascia

Las fascias son las envolturas de tejido conectivo que se encuentran por todo el organismo, desde la superficie bajo la piel, hasta las envolturas más profundas, y que conectan todo con todo, en una continuidad que sólo se interrumpe por nuestros conceptos anatómicos.

Las propiedades de la fascia, gracias a las cuales actúa el Rolfing, son:

    Su maleabilidad, que la hace susceptible del cambio.
    Su continuidad física, que permite las relaciones de todos los componentes del cuerpo entre sí, formando una red de interconexión.
    Es sensible a la gravedad y opera en función a su influencia.
    La fascia puede registrar información y trasmitirla por todo el cuerpo.

La distribución de los distintos componentes del cuerpo en la gravedad, se realiza por la disposición equilibrada de estos, dentro de la red fascial. El trabajo del Rolfing consiste en regular las tensiones que se generan en dicha red fascial, para mantener este en equilibrio y coordinación. El Rolfing trata pues las relaciones de tensión y equilibrio que se establecen entre los distintos volúmenes corporales según sus diferentes planos y dimensiones en el espacio. El eje central más determinante sería la línea vertical, respecto a la gravedad, alrededor de la cual los diferentes componentes deben encontrar una relación de tensiones equilibrada.

Los rolfers, van a evaluar el movimiento, según su fluidez y libertad, de todas las partes del cuerpo en relación a la constante gravitatoria. Antes de moverse hay que orientarse en el espacio y el suelo que pisamos. Si esto no sucede, el movimiento será pobre, descoordinado y acabará sucumbiendo a las tensiones predominantes que vienen de la fuerza de la gravedad. En definitiva, el trabajo del Rolfing va más allá de tratar los patrones que mantiene la fascia, hacia una mejora en la percepción sensorial y en la coordinación, y que consigue mediante la educación en el uso del cuerpo y en sus movimientos.

El Método Rolfing es una terapia de evolución. Es decir, que a lo largo de las sesiones individuales, el paciente nota cambios progresivos tanto en su estado físico, como psíquico y emocional. Algunos de los beneficios que los Rolfers observan en sus pacientes de forma habitual son los siguientes:

  • Mejora de la postura y el aspecto físico
  • Reducción del dolor y tensiones agudas o crónicas
  • Incrementa la capacidad de recuperación del cuerpo tras el parto, operaciones u otros cambios corporales que requieren una adaptación global
  • Prevención de lesiones deportivas y mejora en la recuperación
  • Mejora de la circulación sanguínea y linfática
  • Mejora en los problemas de columna vertebral
  • Aumento de la flexibilidad y la coordinación
  • Mejora de la resistencia y el rendimiento físico
  • Incremento de la relajación y el sueño
  • Disminución de los niveles de estrés y ansiedad
  • Aumento de la energía y del bienestar personal
  • Aumento de la percepción del propio cuerpo y desarrollo de la inteligencia corporal

El método Rolfing tiene un carácter principalmente preventivo, aún así las personas que lo reciben frecuentemente refieren una mejora de sus patologías. Entre otras disfunciones o problemas de salud, se pueden beneficiar aquellas personas que padezcan:

  • Fibromiálgia y fatiga crónica
  • Hernias discales
  • Escoliosis
  • Problemas de columna
  • Dolores crónicos
  • Artrosis
  • Afecciones de los pies
  • Síndrome del Túnel Carpiano
  • Lesiones causadas por movimientos repetitivos
  • Tensión muscular
  • Dolor de cabeza crónico
  • Ansiedad
  • Trastorno de estrés postraumático (TEPT)
  • Síndrome de la articulación temporomandibular (ATM)

El Rolfing es un método de terapia manual que a través de manipulaciones profundas del tejido conectivo y la reeducación del movimiento, busca recuperar el equilibrio natural del cuerpo, teniendo en cuenta la fuerza que ejerce la gravedad sobre nosotros.

Todo ello se observa en una mejora de la postura y el aspecto físico, alivio de tensiones y dolores, aumento de la estabilidad, la flexibilidad y el bienestar corporal global. Es indicado tanto en personas que sufren una determinada dolencia y quieren mejorar su calidad de vida, como para aquellas que quieran gozar de una mejora del movimiento y la conciencia de su propio cuerpo, así como para prevenir futuras afecciones, consiguiendo un mayor bienestar físico y mental.

A diario y de forma inconsciente adoptamos posturas inadecuadas, realizamos movimientos repetitivos, sufrimos caídas o accidentes y vivimos experiencias personales que generan tensiones y desequilibrios físicos que afectan a nuestra salud y bienestar. Cuando las distintas estructuras de nuestro cuerpo no están bien organizadas entre ellas, no somos capaces de hacer frente a la gravedad de forma eficiente. El método Rolfing permite recuperar ese equilibrio perdido y alinearnos de nuevo con la fuerza de la gravedad.

Se realiza en un ciclo de 10 sesiones, en las que el Rolfer (terapeuta de Rolfing) manipula la fascia (tejido conectivo) por medio de presiones ejercidas directamente sobre el cuerpo de la persona, eliminando así las restricciones de este tejido y reorganizando la estructura corporal para obtener una mayor eficacia en su funcionamiento.

La fascia es un tejido blando y moldeable que envuelve las estructuras del cuerpo de forma prácticamente ininterrumpida (conectándolas y separándolas al mismo tiempo). Entre muchas otras funciones da soporte, protección y forma al organismo. La fascia se asemeja a una red tridimensional, situada debajo de la piel a nivel superficial y cubriendo músculos, huesos y demás órganos a nivel profundo. Tiene una consistencia viscosa, para permitir el deslizamiento de las distintas estructuras corporales, y con ello su correcto funcionamiento, de forma que cuando pierde elasticidad o capacidad de deslizamiento se producen desequilibrios que pueden producir distintas dolencias o disfunciones. Su carácter continuo hace que la pérdida de elasticidad en un determinado sitio se refleje en otro distante en el cuerpo, es por ello que durante las sesiones de Rolfing se trabaja el cuerpo de forma global.